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El aseo de nuestro
Maine Coon será un momento privilegiado de intercambio y
complicidad entre nosotros y nuestro querido amigo.
Este ritual se convertirá enseguida
en un momento de placer compartido y de complicidad,
pero hay que empezar acostumbrándolo como si de un juego
se tratara, despacio, sin prisas y de manera suave, si
forzamos está situación podemos obtener el resultado
contrario. Hay
que prestar atención al estado del pelo, ojos, orejas,
nariz, dentadura y uñas, el baño no les gusta en
general a los gatos, les gusta jugar con el agua pero no
ser bañados en ella. El baño
puede ser una opción recomendable siempre y cuando no
sea un mal trago para el gato, si mantenemos una higiene
periódica con un cepillado correcto mantendremos su
aspecto e higiene perfectos. |